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¡Cuidado! Vacaciones peligrosas 25-07-2011
¡Cuidado! Vacaciones peligrosas

Tiempo de ocio, tiempo de festejos, tiempo de descanso escolar. El riesgo acecha, los chicos deambulan en medio de diversos peligros, que queman.


 


Para la gente joven, el alcohol es la droga preferida. De hecho, los adolescentes usan el alcohol más que el tabaco y otras drogas ilícitas. Aunque la mayoría de los niños menores de 14 años aún no han comenzado a beber, la adolescencia temprana es una etapa de riesgo grande para comenzar a experimentar con alcohol.
Mientras que algunos padres pueden sentirse aliviados porque sus hijos “solamente” están bebiendo, es importante recordar que el alcohol es una droga poderosa, capaz de alterar el estado de ánimo de las personas. El alcohol afecta la mente y el cuerpo, a menudo, de manera impredecible; pero en el caso particular de los adolescentes,  carecen del juicio y la capacidad para sobrellevar inteligentemente las consecuencias del consumo de alcohol. Como resultado, los accidentes de tráfico ocasionados por el consumo de alcohol son causa significativa de muerte entre los jóvenes. El consumo de alcohol también está relacionado con muertes por inmersión, suicidios y homicidios.
Los adolescentes que consumen alcohol son más proclives a la actividad sexual a edades más tempranas, a tener relaciones más a menudo y a hacerlo sin protección, que los que no beben. Incluso, tienen mayores probabilidades que otros de resultar víctimas de violaciones, robos etc.
Una persona que comienza a beber en su temprana adolescencia presenta cuatro veces más posibilidades de desarrollar una dependencia que alguien que espera hasta la edad adulta para consumir alcohol. El mensaje es claro: el consumo de alcohol es muy peligroso para los jóvenes. Y cuanto más tarden los niños su consumo, menos probable será que desarrollen cualquier problema asociado. Por eso, es tan importante ayudar a nuestros hijos a evitar el consuno de alcohol.
 
La poción mágica
Durante el tiempo de vacaciones, las ocasiones para beber alcohol se multiplican. Los chicos no deben madrugar ni tiene que responder a obligaciones diarias; se ven tentados por amigos, por el buen clima, por diferentes actividades que prometen diversión. Hasta la publicidad incita al jovencito a la transgresión en vacaciones.
En efecto, la imagen glamurosa que del alcohol presentan los medios de comunicación hace que muchos adolescentes crean que la bebida los hará populares, atractivos, felices y estupendos. Las investigaciones prueban que los adolescentes que esperan semejantes resultados positivos tienden a beber a partir de una edad más temprana. No obstante, es posible combatir estos peligrosos mitos mirando programas de televisión y películas con el hijo, y conversando sobre cómo es presentado el alcohol en los mismos. Por ejemplo, los anuncios televisivos de cerveza, a menudo, muestran gente joven divirtiéndose alborotadamente, como si la bebida siempre los pusiera en un estado de ánimo increíble. Se podría aprovechar esa oportunidad para conversar con el hijo sobre las diferentes maneras en que el alcohol afecta a las personas, que en algunos casos, provoca tristeza o enojo en lugar de buen humor y desenfado.

Padres e hijos
Si bien las conversaciones entre padres e hijos sobre la conveniencia de no consumir alcohol son esenciales, no son suficientes; también se necesita tomar acciones concretas. Los jóvenes necesitan la supervisión de los adultos. Algunas formas de hacerlo son:
- Controlar el consumo de alcohol en su casa. Si tiene bebidas alcohólicas en su casa, lleve un control de la cantidad que tiene. Explique a su hijo que no permite fiestas o reuniones sin un adulto. No obstante, ínstelo a que invite a amigos cuando usted esté en casa. Cuantos más compañeros reciba su hijo en casa, más sabrá usted sobre los amigos y las actividades de su hijo.
- Comuníquese con otros padres. Mantener relaciones amistosas le asegurará que en una fiesta habrá un adulto presente y que no dispondrán de alcohol. Es probable que descubra que usted no es el único adulto que desea evitar el consumo de alcohol en los adolescentes; muchos otros padres comparten su preocupación.
- Conozca las actividades de su hijo. Esté al tanto de los planes y lugares que frecuenta su hijo.
- Establezca reglas. Cuando los padres establecen reglas, es menos probable que los hijos comiencen a beber. Si bien cada familia debe desarrollar sus acuerdos que reflejen sus propias creencias y valores, algunos ejemplos a tener en cuenta:
* Los varones no beberán alcohol hasta que cumplan 21 años.
* Los hermanos mayores no fomentarán la bebida entre los menores, y no les darán alcohol.
* Los niños no permanecerán en fiestas en las que se sirva alcohol.
* Los chicos no se subirán a un automóvil con un conductor que haya estado bebiendo.
Dé un buen ejemplo. Los padres son modelos de conducta; si un padre bebe alcohol, sus hijos son proclives a hacer lo mismo.

Consejos para construir una relación sólida con el hijo:
 Establezca una comunicación abierta. Facilite las cosas para que el adolescente converse honestamente con usted.
 Demuestre interés. A pesar de que los jóvenes no siempre lo demuestran, necesitan saber que son importantes para sus padres. Propóngase dedicarle regularmente tiempo a su hijo, un momento en el que le pueda brindar atención cariñosa y exclusiva. Algunas actividades para compartir: una caminata, un paseo en bicicleta, una cena tranquila o una sesión de cocina.
 Imponga límites. Establezca, de manera clara y realista, cuáles son las expectativas respecto al comportamiento de su hijo y cuáles serían las consecuencias por quebrantar las reglas impuestas por usted. Hágaselas saber y cumplir, cuando sea necesario.
 Demuestre aceptación. Asegúrese de que el adolescente sepa que usted aprecia tanto sus esfuerzos como sus logros. Evite bromas o críticas que puedan herirlo.
 Comprenda que su hijo está creciendo. Esto no significa aplicar una política de no intervención. Pero, mientras orienta el comportamiento de su hijo, haga también, un esfuerzo por respetar su creciente necesidad de independencia y privacidad.

Cómo ser anfitrión de una fiesta para adolescentes
- Acuerde una lista de invitados y no admita “colados”.
- Discuta con su hijo las reglas básicas antes de la fiesta.
- Inste
a su hijo adolescente a planificar la fiesta con un amigo responsable, de modo que tenga apoyo en caso de que surjan problemas.
- Propongan, en conjunto, actividades divertidas para la fiesta.
- Si
un invitado introduce alcohol en su casa, pídale que se retire.
- Sirva un refrigerio abundante y muchas bebidas sin alcohol.
- Esté visible y disponible, ¡Pero no se sume a la fiesta!


http://www.nuevodiarioweb.com.ar/nota/213566/Cultura_/%C2%A1Cuidado!_Vacaciones_peligrosas_.html

 
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